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Hoy hemos tenido como invitado en facilisimo a Eloy Portillo, que nos ha dado unas pinceladas de cómo ser más efectivos en eso que tanto se usa hoy en día: la resiliencia, que según  la RAE es la Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, aplicado sobre todo al ámbito empresarial.

Eloy ha planteado cómo hoy en día en muchas ocasiones tenemos varios frentes abiertos, lo que ocasiona la dispersión, la falta de enfoque. Además, muchas veces centramos la atención en lo que realmente no es la solución del problema, perdiendo la perspectiva amplia que es la que nos permitiría solucionar o encontrar alternativas. Nos ponía su ejemplo de pequeño cuando, jugando al fútbol, al coger el balón miraba para abajo, al balón, y no era capaz de levantar la cabeza para ver a quién pasárselo. Lógicamente, acababa perdiéndolo.

La actitud con que nos enfrentemos a una situación marcará totalmente la diferencia. Ante un nuevo reto, laboral o no, podemos plantearlo como una aventura, en la que vamos a encontrar compañeros que nos ayuden, en que nuestra experiencia anterior nos va a ayudar a superar cualquier obstáculo… o podemos pensar que nos va a ir fatal, que nos van a tratar mal, que nos van a asignar los peores trabajos que haya, etc. Hemos hecho en parejas el ejercicio de ver qué factores influyen positiva o negativamente en cómo encaramos una situación. Los resultados han sido:

  • El entorno: si es positivo o negativo. Es importante de quién nos rodeamos, quién dejamos que nos influya.
  • Experiencias similares anteriores
  • Estado de ánimo en el momento
  • Cómo domino el tema
  • El miedo (que puede ser el gran paralizador)

Existen tres zonas de riesgo y es muy interesante analizar en cuál de ellas estamos en cada momento

  • La zona 1 es la de la comodidad, zona SIN riesgo. Personas que repiten las mismas pautas una y otra vez para ir sobre seguro. En esta zona no ocurre nada. Además, si un día hay un incidente, entran en crisis. Aquí no se quiere aprender nada nuevo, ni innovar. Es el estancamiento
  • La zona 3 es la del pánico. Todo el rato se está al límite, en continuo riesgo. Es una zona muy estresante y nada productiva. El problema es que muchas personas tienen adicción a esta zona. Parece que continuamente hay que estar al límite, sentir la adrenalina a tope, pero no se puede sostener y además estresa al resto del equipo. 
  • La zona 2 es la zona de aprendizaje Es una zona de juego, donde se coquetea con los límites del confort y el riesgo. Habrá momentos d arriesgar, innovar y lanzarse al vacío, y otros de calma, de confort. Es una zona incómoda de continuo ajuste, pero es en la que fluye la creatividad, la energía, el ritmo. Lo ideal es ir ensanchándola poco a poco. Al final, la resiliencia simplemente depende de cuán amplia sea esta zona respecto a las otras.La zona 2 es en donde reinan apertura, diálogo, valentía, equipo, curiosidad, creatividad, ayuda… pero también la incertidumbre, vulnerabilidad, reconocer que no tenemos 100% la razón, saber pedir ayuda. Importante la frase que nos dejó Eloy: trata siempre de convencer, no conquistar.

Al final, en la vida, y en las empresas, tenemos que asumir riesgos y vivir con ello. De acuerdo con esto, podemos encontrarnos en una de estas tres zonas 

¿Cómo reaccionamos ante una situación límite, de pánico? hay muchas formas: Negar la realidad, obsesionarse, deprimirse, huir, quedarnos bloqueados, la histeria, hiperactividad, ansiedad, procrastinación, victimismo,…. Es importante ser capaces de pedir ayuda ante un problema que nos supera, y es esencial el equipo para superar los obstáculos.

También Eloy nos habló de cómo estimular nuestra creatividad. Es importante encontrar momentos y formas: deporte, pintura, meditación, pasear,… buscar esos espacios sin letras, sin estímulos externos, en los que simplemente dejemos fluir nuestra mente. Es difícil porque en el mundo en que vivimos parece que todo el rato hay que estar haciendo algo, y da sensación de pérdida de tiempo, pero realmente todos los grandes creadores y pensadores reconocen que las ideas les llegan en esos momentos fuera de juego.

Deberíamos concentrarnos en ir realizando esos cambios paulatinos y, importante, no obsesionarnos con la perfección. Si perdemos el miedo a equivocarnos, controlando los riesgos, estaremos sacándole el jugo a la zona 2· 

La verdad, hemos disfrutado todos mucho de las explicaciones de Eloy Portillo, ingeniero, maestro de meditación en Shambhala, coach,… y que ha experimentado en carnes propias cómo pueden cambiar tus circunstancias si cambias tu actitud.