Seleccionar página

Hoy Estefannía Yome venía a ver si nos ayudaba a aprender a planificar, a trabajar más centrados. Y lo primero que ha hecho es hacernos reflexionar en cuál es la diferencia entre algunos términos que usamos habitualmente:

  • SUEÑO: se trata de una situación ideal en la que nos gustaría estar. No tiene por qué ser realista, ni concreta
  • VISIÓN: es la concreción del sueño. Es decir, el sueño convertido en algo posible y específico
  • DIRECCIONAMIENTO: es el rumbo que llevamos
  • OBJETIVO: es el lugar hacia el que nos dirigimos. Es la palanca que nos mueve. Los objetivos ya hemos visto varias veces que tienen que ser: 
    • Específicos: no vale decir “queremos mejorar”. Tienen que concretar qué es lo que queremos mejorar exactamente
    • Medibles: es la única forma de comprobar si los esta
    • Temporales. Con fecha.
    • Asequibles. Si no provocan frustración
    • Reto. Si no son ambiciosos no generan valor

En lo referente a la visión destacó lo importante que es que sean enunciados sencillos. Tener una visión con 35 puntos importantes no hacen más que dispersar la atención. Es preferible que la visión de la empresa sea clara para todos y esté todo el rato en la mente del equipo. Además, la visión es esencial para poder establecer correctamente las prioridades.

Entonces ¿cómo hacemos para marcarnos los objetivos, para establecer nuestro sistema de trabajo? Pues utilizando las tres palancas:

  1. DIAGNÓSTICO: en primer lugar debemos establecer en qué situación estamos y a dónde queremos llegar. en definitiva, QUÉ  es lo que queremos conseguir. Es interesante analizar qué beneficios conseguiremos al llegar a ese objetivo, cuáles son las prioridades para tener claro nuestro foco. Una vez realizado este análisis, estableceremos unos indicadores que nos permitan comprobar el progreso.
  2. CÓMO: ahora sí, nos centraremos en la manera en que vamos a conseguir ese objetivo, el plan de acción necesario para alcanzarlo.Ello, lógicamente, se hará en base a los recursos con los que contamos: personal, herramientas, tiempo, presupuesto…
  3. SEGUIMIENTO: una vez puestos en marcha debemos marcarnos hitos periódicos que nos permitan saber si estamos en el camino correcto o si debemos establecer ajustes en el rumbo y modificar el cómo. El no realizar seguimiento correctamente impide que el objetivo se alcance ya que los planes de acción pero ¡ojo!, un seguimiento demasiado férreo causa represión, obsesión, frustración, exceso de control…

A continuación, cada equipo de facilisimo realizó su ejercicio aplicando las tres palancas una vez aclarada la visión conjunta de la empresa. Todos tenemos claro que nuestra visión es:


Convertirnos en un referente mundial en español en contenidos de hogar, ocio mujer y estilo de vida.


Y a por ello vamos, cada uno aportando la parte que nos corresponde pero sin dejar de pensar en este objetivo  común, sabiendo que todos somos importantes, todos contribuimos y contando cuáles son nuestras fortalezas y herramientas que nos van  a permitir avanzar hacia esa visión.